Revisión vehicular post-feriados: Qué revisar para mantener la seguridad en carretera

Después de un feriado o un recorrido extenso, es esencial realizar una inspección rápida pero meticulosa del vehículo. Los cambios en las condiciones de la carretera, las temperaturas extremas y el uso continuo pueden provocar desgastes y desajustes que afecten la seguridad y el rendimiento del automóvil.

La primera revisión debe ser exterior. Los neumáticos, por ejemplo, deben tener la presión adecuada, que puede verse afectada por los cambios de temperatura durante el viaje. Es fundamental que la banda de rodadura no esté desgastada ni presenten cortes o fisuras visibles, ya que esto podría comprometer el agarre en condiciones de lluvia o caminos mojados. Además, es importante revisar que las luces de freno, direccionales y faros estén funcionando correctamente. Las fallas en el sistema de iluminación pueden pasar desapercibidas, pero comprometen la seguridad tanto en carretera como en áreas urbanas. Otro aspecto clave es la funcionalidad de los limpiaparabrisas; si estos dejan franjas o hacen ruido, es recomendable cambiar las escobillas. Además, asegúrate de que el nivel del líquido limpiaparabrisas esté completo y que los aspersores funcionen adecuadamente.

Chequeo bajo el capó y sistema de seguridad

Bajo el capó, es crucial comprobar los niveles de los fluidos. El aceite del motor debe tener un aspecto claro y estar en el nivel adecuado. Si el aceite está oscuro o huele a quemado, es hora de cambiarlo. Revisa también el nivel del refrigerante; si este baja con frecuencia, podría haber una fuga en el radiador o en las mangueras. Igualmente, es esencial revisar el líquido de frenos. Si este está bajo, podría indicar un desgaste excesivo de las pastillas de freno o una posible fuga en el sistema. Otro aspecto importante es la batería. Si notas que el arranque se ha vuelto más lento después de un viaje largo, es recomendable revisar el estado de la batería y el alternador, ya que estos pueden perder eficiencia con el tiempo o debido a condiciones de carga intensas.

Finalmente, realiza una prueba de conducción. Durante una prueba breve de 5 a 10 minutos, escucha ruidos extraños o vibraciones en el volante o en el habitáculo. Si experimentas alguna anomalía, como un consumo excesivo de combustible o una pérdida de potencia, es señal de que algo no está funcionando correctamente. También verifica la respuesta de los frenos y la suspensión. Si el vehículo se desvía al frenar o si el pedal se siente esponjoso, podría haber un desajuste en los discos de freno o en el sistema de suspensión. Mantén tu vehículo en las mejores condiciones para disfrutar de viajes largos con mayor seguridad y tranquilidad.

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